Historia
Todo empezó con un camino y la necesidad de no recorrerlo con la bici que otros habían decidido por mí.
Huir de lo simple
Sentir la libertad y acariciar la rugosidad del camino. Sentir la necesidad de huir de los catálogos y de las grandes marcas dictando qué, cómo y cuándo.
Todo lo que nace en Oxia está inspirado en las aventuras sobre bicicletas a lo largo del mundo. Cerrar la puerta sin mirar atrás, dar el gran salto, empezar a perseguir un sueño.
Una bicicleta artesanal es la simbiosis perfecta entre ella y tú. La respuesta a las horas de incomodidad, a las carencias técnicas y a la falta de rendimiento que ningún catálogo resuelve.
Iniciar el camino
Oxia nace de la necesidad de expresar los sentimientos hacia las bicicletas, lo que se siente al montar sobre ellas y la filosofía del ciclismo puro.
Oxia es una identidad, una doctrina y un método de trabajo. Una forma de hacer realidad la bicicleta que necesitas, construida sobre tres pilares: la tecnología, el diseño y el esfuerzo.
Soy mecánico y constructor. Analista y observador. Estoy aquí para ayudarte a conseguir la bicicleta que llevas tiempo soñando.
Donde otros ven un producto, yo veo una conversación entre el ciclista, el taller y el acero.
La esencia
Construir tu propia bicicleta es increíble. Hacerlo para otros y ver su alegría al montarlas es extraordinario.
Todos somos únicos y tenemos que disfrutar de una bicicleta exclusiva. Oxia no es solo una marca: es una identidad, una doctrina y un método de trabajo para hacer realidad la bicicleta que necesitas.
Me dedico en exclusiva a fabricar cuadros de acero a medida. Aplico lo que llevo escrito: el buen hacer, el afán de mejorar y la constancia como clave del éxito.
Ama lo que haces
Oxia no es solo acero. También son las personas que se cruzan con cada proyecto: el pintor que firma cada cuadro con su trabajo, el director de arte que traduce cada idea en color, el biomecánico que encaja al ciclista sobre la bici.
Profesionales con los que llevo años colaborando. Confiar en ellos es parte del oficio. Sin ese entorno, cada Oxia sería otra bici cualquiera.
Soy Carlos.
Orgulloso descendiente de varias generaciones de trabajadores del campo y comerciantes. Tenaces e incansables.
Antes de aprender a andar ya tenía mi primera bicicleta. Toda mi vida ha girado sobre dos ruedas.
Mecánico UCI en Copa del Mundo de Mountain Bike, en los Juegos Olímpicos de Londres y en la Titan Desert, entre muchas otras. Por mis manos han pasado cuadros de todas las disciplinas, en todos los escenarios posibles.
Durante años busqué emplear mi método de trabajo tal y como lo había concebido desde pequeño. Hasta que lo encontré. Así nació Oxia.
— Carlos, fundador de Oxia Cycles